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Reseña Historia Iglesia Clase La Estrella
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Realizar una reseña histórica de nuestra Clase, es volver a recordar momentos maravillosos de nuestra vida. La mano de Dios y su santa presencia se encargaron que fueran muy felices.
Corría 1990 y Dios comenzaba a bendecir con el sueño de la casa propia a muchos de nuestros hermanos de las diferentes Clases del circuito de Jotabeche, en especial a familias que pertenecían a Hermanos Carrera, donde los viñedos de la empresa ACONEX marcaban presencia y rodeaban un sector llamado Pudahuel Sur, en el límite de las Comunas Maipú y Pudahuel.
La distancia y reiterados problemas de movilización para asistir a los diferentes templos, fueron las líneas trazadas en el plan de Dios para formar nuestra clase. Fue así como algunas familias pertenecientes a Hermanos Carrera, sintieron la necesidad de congregarse en algún lugar más próximo a sus hogares y con este fin plantearon la inquietud a su predicador de la época, comenzando de esta manera a reunirse en un hogar más cercano.
Dios comenzó a tocar corazones, y a este llamado respondió la familia Espinoza Arias, que puso a disposición de sus hermanos el patio de su casa, ubicada en Laguna Sur Nº 8582 para construir una pieza de 6 m. x 6 m. para celebrar allí las primeras reuniones y cuya fecha se remonta a febrero de 1992. En este lugar, el sol. La lluvia y la luna se colaban a través del techo, pero esto no fue impedimento para sentir la presencia de Dios, que visitándonos en este humilde lugar, nos hizo sentir como niños en brazos de su padre amoroso.
Dios entregó la semilla de su palabra en nuestras manos y comenzamos a esparcirla por toda la población, confiados en que el fruto lo daría nuestro Señor. Mientras se realizaban las predicaciones en las otrora polvorientas calles, mucha gente salía a escuchar el llamado del Señor, a través de nuestros testimonios y cánticos, que con fervor elevábamos a Dios. Tocados por el Espíritu Santo nos hacían sentir de su necesidad de tener a Dios en sus vidas, ante lo cual nuestra invitación fluía con gozo, nuestro local no era majestuoso, pero en el tenían cabida todos aquellos que buscaban refugio en los brazos de Jesús.
Ante el notable aumento de la congregación y gracias a la dadivosa ofrenda de nuestros hermanos, empezamos a soñar con un lugar más amplio, el cual brindaríamos como un presente a nuestro Dios, por todas las bendiciones recibidas. Para lograr este ansiado sueño se realizaron diversos trabajos, entre los cuales destacó la preparación de empanadas y pan amasado, para cuya elaboración, familias enteras dedicaban todo su tiempo. No podemos dejar de mencionar el trabajo del “sobre de la bendición” en el cual, cada miembro de la congregación depositaba lo que Dios hacía sentir en su corazón, llevando de la mano diversas peticiones que el Señor contestaba.
Todo trabajo en la obra de Dios tiene oposición y en nuestro caso no fue la excepción. Diversas negativas recibimos al hacer alguna oferta por terrenos que a nuestros ojos eran los indicados. Fue así como cada vez que sentíamos decaer nuestra fe, oíamos en nuestro corazón las dulces palabras de Jesús que nos repetía”tus pensamientos no son mis pensamientos” y volvíamos a levantar.
En los inicios de 1995, nuestros pasos se dirigieron a un sitio baldío, perteneciente a una empresa constructora. A la luz de nuestros ojos no se apreciaba nada especial, ni menos aún visualizábamos lo que Dios haría allí. Como nuestras vidas vacías antes de conocer a Cristo… así estaba ese lugar. Nuestro amado Pastor Jorge Vásquez Daza, realizó los primeros contactos con los dueños del lugar, a fin de lograr su adquisición, ante lo cual la respuesta fue positiva y se realizan preparativos para la construcción.
Comenzamos a realizar nuestras primeras reuniones en ese lugar, soñando que el cielo de estrellas que se dejaba ver cada noche Dios lo cambiaría por uno sólido y que las imaginarias paredes a nuestros costados, serían muros de verdad que nos cobijarían más adelante. Esto lejos de conformarnos, nos hacía comprometernos más con la obra para comenzar nuestra construcción lo antes posible. Fue así como en un inolvidable día 15 de agosto de 1996 se procedía a colocar la primera piedra, como fundamento y símbolo de nuestro futuro templo, cuya ceremonia fue precedida por quien fuera nuestro amado Obispo que hoy descansa en los brazos del Señor, Javier Vásquez Valencia, nuestro Pastor Jorge Vásquez Daza y nuestra Pastora María Isabel Muñoz Gamboa, además nos acompañaron ese día diversas personalidades de la comuna, tales como Concejales, Carabineros y otros.
Luego de iniciada la construcción, el traslado definitivo a este nuevo templo se realizó en Marzo de 1997, pues ahora se podía cobijar a la congregación en su totalidad.
Hoy recordamos esos episodios marcados de esfuerzo y amor … hoy los tenemos más patentes que nunca, pues Dios nos ha dado la motivación y los recursos para continuar con nuestra tarea, en pos de predicar el evangelio y construir un templo sólido, definitivo, de mayor envergadura y sofisticación de acuerdo a los actuales tiempos que estamos viviendo, para albergar más hermandad y cubrir las necesidades de una iglesia que con el pasar de los años sigue consolidándose en Pudahuel Sur, como una puerta de salvación.
El nombrar algún hermano o hermana para agradecer su trabajo podría resultar de involuntaria omisión, pues nuestra memoria no
Alcanzaría para recordarlos a todos. Algunos ya no están con nosotros, por encontrarse en otras iglesias hermanas, otros, por haber alcanzado ya la meta y estar en los brazos del Señor, más sabemos todos que la verdadera recompensa no la tendremos acá en la tierra, sino que un día la recibiremos de parte de nuestro Dios en el reino de los cielos.
…”Yo me alegré con los que me decían... a la casa de Jehová iremos... ciertamente el bien y la misericordia, me seguirán todos los días de mi vida... y en la casa de Jehová, moraré por largos días”
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